Paternidad de Acero

Paternidad de Acero

El planeta Krypton ha entrado en caos por intervención imprudente de sus habitantes. Jor-El (Russell Crowe) y Lara (Ayelet Zurer) se ven obligados a enviar a su único hijo Kal-El (Henry Cavill) a la Tierra para salvarlo y lograr al mismo tiempo que su especie sobreviva en otra galaxia.

La nave de Kal aterriza en un pueblo llamado Smallville, donde es adoptado por Jonathan (Kevin Costner) y Martha ( Diane Lane) Kent. Perplejo al experimentar paulatinamente sus poderes sobrehumanos, Clark (su nuevo nombre) dedica su juventud a descubrir la razón de su existencia con la ayuda de sus padres putativos. La búsqueda de sus orígenes alienígenas le lleva a conocer a Lois Lane (Amy Adams), quien le motiva a seguir adelante en el reconocimiento de su propia identidad. Justo en ese momento un antiguo rival de su padre, el General Kryptoniano Zod ( Michael Shanon), invade la Tierra con sed de venganza y destrucción.

En esta nueva y muy esperada versión de la clásica historia de Superman, sobresalen los diálogos prolongados y la estrecha relación que Clark establece con su padre, Jor-El, aunque éste se revela por medio de hologramas inteligentes. La paternidad putativa de Jonathan Kent se manifiesta de modo paciente y heroico, en medio de conversaciones amargas y sacrificios fatales. Aunque acostumbrados a ver la inocencia y fragilidad del “Hombre de Acero” en su etapa de maduración (gracias a la serie Smallville), la película deja poco a la imaginación al proyectar la vida de lucha que tuvo Clark durante su infancia y adolescencia. Las peleas, la animación digital, las vestimentas y las armaduras kryptonianas, están a la altura de una magna obra de la ciencia-ficción como las que gustan a su productor, Christopher Nolan ( The Dark Knight Trilogy e Inception). Al final, la carrera de Clark Kent como reportero del Daily Planet toma su rumbo al lado de Lois Lane, a fin de que Superman ponga sus ojos en el cielo… con los pies en la tierra.

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